sábado, 30 de abril de 2011

Mentiras & Engaños

CAPITULO #1 ENTERANDOME DE LA ERDAD NADA ME PERTENECE YO SOLO ME DIVIERTO CON LOS PERSONAJES PORFA NO SEAN MALAS CONMIGO ES MI PRIMERA NOVELA. NO PERMITO Q ALGUIEN MAS LA PUBLIQUE 

Bella POV
Jueves: agosto 14, 2008, Edad, 24 años
Yo no lo podía creer. Algo no estaba bien. Ya sabia que algo había cambiado…lo sentía en mis entrañas.
Siempre habíamos estado juntos Edward y yo, toda mi vida. Nuestros padres eran mejores amigos y compartíamos el mismo círculo de amistades, entre ellos su hermana y hermano y sus parejas. Edward y yo nos casamos justo después de salir de la secundaria. Queríamos ir a la universidad juntos como marido y mujer. Nuestros amigos nos apoyaron, pero nuestros padres tenían dudas de que seriamos capaces de manejar la presión del matrimonio a una edad tan joven. Ellos sabían que estábamos muy enamorados, pero también sabían de las dificultades de hacer que un matrimonio funcione. Sin embargo, no podíamos estar separados. Por lo tanto, lo hicimos. Nos casamos un mes después de nuestra graduación de secundaria.
Siempre hemos tenido una vida sexual muy saludable. Cuando digo saludable... quiero decir... muy saludable...nunca no saciábamos uno del otro. Siempre sacábamos tiempo el uno para el otro y para nuestro apetito sexual.
Edward y yo habíamos estado casados por siete años el pasado mes de junio. Nosotros no celebramos nuestro aniversario... el tenía que trabajar. Tampoco celebramos su cumpleaños... también en junio. Su hermana, Alice, y yo, le organizamos una fiesta sorpresa... a la cual no se presentó ... al parecer también por causa del trabajo.
El había empezado actuar frio…y distante por un tiempo y supongo que yo era la culpable. Ya ves, que habíamos estado tratando de tener un hijo durante el último año y medio. Bueno, permítanme parafrasear que... yo estaba tratando de quedar embarazada durante el último año y medio. Edward parece haber perdido el interés.
Decidimos que seria mejor tener un hijo cuando los dos termináramos la universidad. Sin embargo seguimos dejándolo para después y yo me comencé a frustrar. Finalmente, Edward llegó a casa un día y me dijo que quería comenzar a intentar. Yo estaba más feliz que nunca.
Edward fue a la escuela de medicina y terminó en la parte superior de su clase. Claro, él estudió todo el tiempo y yo me la pasaba sola la mayor parte del tiempo... pero yo sabía que era el precio que pagaría por sus sueños. Yo estaba bien con eso. Yo tenía mis propios sueños... de convertirme en una escritora famosa. Sin embargo, puse eso sueños en espera para hacer una casa cómoda para él. Me gradué de la universidad, pero todavía no había hecho nada con mi carrera.
El plan era que yo fuera la ama de casa... que cuidara a los niños... y ser la perfecta esposa del medico. Edward tenía esta visión perfecta; quería tener lo mismo que sus padres tenían. Su padre iba a trabajar todos los días y fue uno de los médicos más queridos de la ciudad. Esme se quedó en casa y siempre proveía un ambiente de felicidad y amor por sus hijos y Carlisle. Eso era lo mismo que Edward esperaba de nosotros.
Siempre y cuando tuviera a mi Edward estaba de acuerdo con todo esto. Pero cuando finalmente lo convencí de comenzar nuestra familia... descubrimos un problema. Se nos había hecho muy difícil que yo quedara embarazada. Fuimos a ver a un especialista y corrió muchas pruebas. Ellos descubrieron que sólo tenía un ovario y que se trataba de un ovario perezoso. El médico dijo que esto no me impedía que yo quedara embarazada, pero podría ser bastante difícil.
Salimos de la oficina desalentados, pero Edward me dijo que haría todo lo necesario para que tuviéramos un bebé. Fue muy divertido al principio. Lo hacíamos como conejos. Él venía a casa cada vez que yo lo llamaba y cuando le decía que estaba ovulando. A veces iba al hospital y lo sorprendía. Era como si fuéramos adolescentes de nuevo.
Edward siempre tenía un apetito sexual muy saludable. Incluso cuando tuvimos relaciones sexuales por primera vez... los dos, vírgenes... fue muy diferente a las experiencias que había oído hablar de otras mujeres. Edward duró mucho más tiempo que yo había oído chicos duraban la primera vez. Pensé que nunca iba a parar. Aunque me dolió mucho al principio, fue tan suave conmigo que la experiencia fue increíble para mi y si tuve un orgasmo nuestra primera vez, aunque había escuchado que las niñas vírgenes no tienen esa experiencia su primera vez...Yo me sentía muy afortunada...y satisfecha con mi Edward.
Nunca pude entender lo que Edward vio en mí. Cuando le expresaba esto, él me decía que yo era absurda y que yo no me veo con claridad. Me dijo que yo era la chica más bella del mundo... su chica para ser exactos... y que yo era su mejor amiga.
Sin embargo no podía recordar la última vez que me había dicho esto en los últimos meses.
Todo empezó a empeorar unas semanas atrás.
Flashback
Yo lo había llamado y le había pedido que viniera a casa porque estaba ovulando. Cuando llego entro por la puerta áspero…no hubo un beso...ni caricias….solo empezó a quitarme la ropa, sin ni siquiera ofrecerme un beso. Lo habíamos hecho duro y fuerte antes pero ahora me estaba lastimando.
Lo empuje, haciendo que se alejara de mi, -¿Edward que te pasa?—
-Te estoy dando lo que querías Bella. Lo único que te importa es quedar embarazada, entonces ¡vamos! Tengo que follarte así puedo regresar a mi maldito trabajo, ¡hay personas que dependen de mi!
Sentía como mis ojos se aguaban, pero no deje que las lágrimas cayeran, Edward odiaba verme llorar. Siempre me decía que le rompía el corazón. A pesar de que ahora me estaba haciendo daño, algo que hacia mucho últimamente, yo no quería lastimarlo a el.
-Yo dependo de ti también—dije con voz temblorosa que para nada ocultaba el hecho de que estaba a punto de llorar...como yo esperaba.
El se aparto de mi, -Por dio Bella, ¿vas a empezar otra vez a llorar? Tus lágrimas de cocodrilo no van a trabajar esta vez. ¿Lo vamos hacer o no? Tengo que volver a trabajar—
-vete—sollocé mientras me daba la vuelta y me alejaba aun mas de el.
-como quieras. No me esperes. Voy a trabajar doble turno—Entonces se levanto de la cama y me dejo ahí llorando.
Por supuesto que tenía un doble turno. Estos últimos meses, el siempre trabajaba de doble turno. Me sentía como si estuviera evitando estar cerca de mí.
Algo no estaba bien. Había sospechado que me estaba engañando con otra...pero la idea me aterrorizaba demasiado para confirmar si era verdad. Unas cuatro horas mas tarde tome la decisión de ir al hospital y pedirle disculpas…y tratar de solucionar nuestros problemas después de lo que paso.
Solo que…cuando llegue al hospital…No vi el coche de mi marido en el estacionamiento. Entre a la estación de enfermeras y les pedí que llamaran al Dr. Edward Cullen. Siempre teníamos que distinguir entre Edward y Carlisle ya que ambos tenían el mismo apellido y trabajaban en el mismo lugar.
La enfermera me miro y dijo, -¿Quiere decir el Dr. Carlisle Cullen?—
-No, quiero ver a Edward—
-Bueno lo siento el Dr. Edward Cullen salió de su turno hace dos horas. Pero puedo llamar al Dr. Carlisle si lo desea… el es el padre de Edward. —
No podía ni moverme….respirar...o hablar….había salido de su turno hace dos horas. ¿Donde demonios estaba?
No, no, no...Dios mío…Me estaba engañando con otra.
Mis miedos eran reales…. ¿Y porque esta maldita enfermera no sabia que yo era su esposa?
Negué con la cabeza, -no es necesario—
Me di la vuelta y me fui.
End of flashback
No confronte a Edward, porque sabía que iba a ponerse a la defensiva y probablemente no iba a ser sincero conmigo. Al día siguiente fui a almorzar con Alice y Rosalie.
Alice era la hermana gemela de Edward, mientras que Rosalie estaba casada con su hermano Emmett. Alice se caso con el hermano de Rose, Jasper. Les conté lo que estaba pasando en mi matrimonio. Ambas me aseguraron, que todo tenía que ser un malentendido porque Edward nunca me haría algo así a mí.
Yo aun…tenía mis dudas y sospechas.
Después del almuerzo ese día tome la decisión que me llevo donde estoy hoy. Teníamos un programa de radio aquí en Seattle en mi canal favorito todas las mañanas. Los dos presentadores, siempre hacían un segmento el jueves llamado la guerra de las rosas, con Wendy y Adam.
En este segmento, llamaban a la pareja de la persona que sospechaban que le estaban engañando, para averiguar si la están engañando o no. La mujer, Wendy, llamaba la persona que se suponía que era el engañador y le ofrecía unas docenas de rosas. Les decía que se la podían mandar a la persona que ellos desearan. Ella entonces conseguía que la persona le diera un nombre y un saludo para ella escribir en la tarjeta.
Todo lo que tenía que hacer era mandar un correo electrónico al segmento de la mañana con Wendy y Adam con tu historia y ellos entonces decían si te escogían o no.
Les mande un correo electrónico el mismo día que tuve el almuerzo con Alice y Rose. Me llamaron el lunes y me dejaron saber que hacia sido elegida para el segmento de esta semana. Ya todo estaba listo. Por fin iba a darme cuenta si Edward me estaba engañado o no.
Estaba muy nerviosa. Yo apenas había comido desde el lunes cuando me entere que iba a estar en el segmento de esta semana. Tenía que saber, y finalmente iba a conseguir mi respuesta. Estaba espantada. Mientras una parte de mi me decía que estaba siendo tonta…La otra parte me decía que una mujer siempre sabia cuando algo andaba mal con su marido, y definitivamente algo andaba mal con Edward.
Llame a la emisora y espere hasta que me introdujeran en el segmento. Una vez me introdujeron, tuve que explicar mi historia ante todos. Tuve que hablar del correo que escribí y porque sospechaba que mi marido me engañaba. Me sentía humillada hablando de esto con extraños.
Pero no sabia que más hacer.
Adam, me habló, -Bien Bella….Wendy llamara a Edward y le ofrecerá las flores, Ahora no importa a quien el se las envié, voy a tener que interrumpir y decirle que tu estabas escuchando todo esto y porque lo hacemos. ¿De acuerdo? ¿Estas lista?—
Respire hondo, -Estoy lista—dije temblorosamente. Todo iba a salir al aire en unos momentos. Solo podía orar para que las cosas salieran como yo quería.
Marcaron el número de mi esposo. –-¿Si, bueno?
-buenas, ¿Puede comunicarme con Edward por favor?—dijo Wendy
-El habla—
-¡Hola! Mi nombre es Cathy de …. —
-Escuche…soy medico y estoy muy ocupado…no me interesa...—trató de cortarla, pero ella lo corto a el de regreso.
-Solo voy a tomar un minuto de su tiempo, Edward. Sera muy rápido. Acabo de comenzar un nuevo negocio y usted ha sido seleccionado al azar atreves de mi pagina web, para recibir una docena de rosas gratis. Puede ser enviada a quien usted quiera en los Estados Unidos gratis.
Usted no tiene que darme ningún tipo de información de tarjeta de crédito, solo un nombre y dirección de a quien usted desea enviar las flores. Lo único que pido a cambio es que usted me permita enviarle un catalogo. Espero que la persona a la que usted le envié las flores sea muy feliz con este regalo y que usted pueda regresar y utilizar mis servicios otra vez. Pero si usted decidí no ordenar nada del catalogo que yo le mande, no volveremos a molestarlo mas, ¿Qué le parece?—
-ah, unas docenas de rosas ¿y se las puedo enviara quien quiera?—
-Así es. —
- ¿y no tengo que darte ningún tipo de información?—
-no, es completamente gratis—
-Bien, esto suena bueno—
-¡Súper! Entonces deme el nombre a quien usted desea enviarle las flores—
-Bien…quiero que se las envíen a Lauren—
Me cubrí la boca con mi mano para no gritar.
-bien, y se escribe, ¿L. A. U.R.E.N? –Wendy pregunto deletreando el nombre de Lauren.
Lauren era una enfermera en el hospital. Me odiaba. Edward siempre me dijo que era inocua. El siempre me dijo que ella nunca había tratado de acercársele.
¿Qué carajo?
-Así esta correcto—
-Edward, ¿y que mas te gustaría que dijera la tarjeta?—
-Solo pon, "pensando en ti, y no puedo esperar para verte esta noche"—
Me dijo, que hoy iba a trabajar doble turno otra vez.
Adam lo interrumpió justo en ese momento. Había dejado caer el teléfono de mis manos y las había puesto alrededor de mi misma. Me tumbe en el piso, mientras jadeaba.
Solo podía oír la radio, cuando Adam dijo, -Bueno…realmente Edward...esto es Adam y Wendy de 97.1 WBJ y le podemos enviar las rosas a Lauren...pero debe saber que su esposa Bella ha estado escuchando todo este tiempo. Nos llamó porque sospechaba que usted le estaba engañando y nosotros ofrecimos enviar las rosas a ver a quien usted se las enviaría. Y tengo que preguntarte, amigo... ¿Que explicación tienes para tu esposa?—
-¿Bella?—apenas pude oír cuando dijo mi nombre, ya que lo dijo tan suavemente.
-¿Bella, cariño aun estas ahí?- Oí decir a Wendy
Oí a los tres llamando mi nombre pero yo no podía moverme. Después de unos minutos no oí nada.
Pocos después mis orejas empezaron a afinar todo afuera y oí unas llantas chirrían afuera. Alice y Rose, entraron por la puerta principal y se arrodillaron delante de mi, -¡Dios mío Rose, se ve destrozada!—grito Alice.
-Bells…Bell...vamos...tienes que sobreponerte cariño. Oímos el programa de radio. ¡Habla con nosotras Bella!—dijo Rose.
-Debemos sacarla de aquí. Juzgando la manera en que Edward colgó el teléfono, debe de estar en camino. Y no creo que ella este preparada para verlo—
Me di cuenta cuando me levantaron del suelo, y cuando salimos afuera hacia el auto de Rose. Me sentía entumecida.
Mas llantas chirriaron, entrando al estacionamiento de nuestra casa, Mi marido salió de su volvo, cerrando la puerta.
-¿A donde van con ella? Tengo que hablar con ella—les dijo
-¡NO! Tú no tienes derecho a hablar con ella. Tienes suerte de que estoy mas preocupada por ella que por ti, pedazo de mierda. Si no tuviera tanto apuro en sacarla de aquí te patearía en tu trasero maldito estúpido— le riño Rose
Edward giro hacia su hermana, -Alice, vamos...permite que hable con ella por favor. ¿Por favor hermanita?—mendigo
-No me llames hermanita Edward, eres un idiota. ¿Te parece que esta en cualquier forma de hablar con alguien? Déjala en paz. Ya le has hecho suficiente daño—le dijo Alice a el.
Las chicas me empujaron en el asiento trasero del coche y cerraron la puerta, mientras Rose entro al asiento del conductor y Alice se metía en la parte trasera mientras me abrazaba y yo sollozaba.
Rose cerro todas las puerta, para que Edward no la pudiera abrir, pero esto no lo detuvo. Empezó a golpear las ventanas.
-Bella, por favor, te lo suplico dame una oportunidad de explicarte las cosas. Por favor no te vayas así—
Yo lo ignore, mientras las lágrimas caían por mis mejillas. Fue la primera vez que llore cuando lo oí decir el nombre de ella en vez del mío.
Porque me hizo esto a mí.
El era mi todo….
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OK CHIKS AQUI OS DEJO EL SEGUNDO CAP NO SEAN MALAS CONMIGO PLISS 

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